El viejo Manuel
En una calle fría y gris,
como un día en pleno abril,
de camino al colegio
sin amanecer,
nos cruzamos
con el viejo Manuel.
Su buzo desgastado,
cubierto de remiendos y hollín:
su rostro cansado
apenas logra sonreír.
Cada mañana,
con su voz áspera y gastada,
escupe las mismas palabras
que se clavan
como puñales
en el alma.
La historia se repite
una y otra vez:
ellos siguen diciendo mierda
y nosotros, amén.
Juegan con vuestro futuro
en un burdel.
Eso en la escuela
no lo vais a aprender.
En la tarde,
mientras se toma un café,
más negro
que las grietas
de su piel,
nos revela
por qué se pierde en la noche
y regresa manchado
al amanecer.
Acompaña a la luna a cantar
las nanas que nadie canta ya.
Y cuando la noche
se rompe en su voz,
se mancha de hollín
al darle cuerda al sol. Pasados los años
veo la esquela de Manuel.
La fecha de su muerte,
sin misas ni parientes,
solo unas letras
que con su voz
resonando
en mi mente,
comienzo a leer. - Mastered by mixea.commore