Abuelo Dragón es una de las pieles de Beto Viddasu, artista que habita entre la palabra, el ritmo y la visión simbólica del mundo. No es un alter ego, ni una ficción ancestral: es simplemente la parte de él que canta cuando todo lo demás calla. Un canal creativo que se expande a través del rap, la poesía, el ambient espiritual y la experimentación con tecnologías como la inteligencia artificial.
Su primer álbum, Primado Negativo, no es un disco más: es un acto de resistencia. Un gesto sonoro que propone mapas, espejos y grietas dentro de la simulación global. Cada pieza funciona como un virus benévolo: instala conciencia, cuestionamiento y memoria en sistemas saturados de dopamina y olvido.
Más que un estilo musical, Abuelo Dragón es un proyecto transdimensional, abierto a explorar distintos géneros, atmósferas y formatos. Desde la lírica crítica hasta las texturas meditativas, su obra es una expresión libre, viva y profunda que no pretende agradar, sino activar.