Nacido en un rancho, desde muy niño pastoreaba vacas en montañas y altiplanos, y ayudaba en las milpas temporales a sus padres. A los 5 años, entre las montañas y las vacas, de miedo lloraba cuando un señor le dijo que no llorara, que mejor cantara. Eso fue exactamente lo que hizo. Los recursos eran pocos para seguir estudiando, y emigró a Estados Unidos. Ahí trabajó en los campos, construcción, restaurantes, en realidad, de todo. Hoy, aquí estamos, ahechándole ganas en lo que siempre había querido ser.