Nuestro sonido desafía las normas de género, honrando el mensaje que transmitimos. Es una mezcla de drama, épica, desprolijidad, marginalidad, sintetizadores, techno y ecos del futuro. No nos conformamos con lo que suena actualmente; siempre pensamos en lo que resonará en el futuro, en lo que perdurará a través del tiempo. Nuestras melodías evocan la muerte de un inocente, nuestros bajos reverberan como la tierra quebrándose, y nuestras percusiones son el galope de uno de los últimos caballos salvajes, porque somos un grupo de personas a quienes no nos importa nada, solo sonar y guerrear.