Soy Xavier Palacio. Me dedico a jugar con la música, cuando nos juntamos somos tan distintos como el agua y el aceite, pero siempre llegamos a un acuerdo en el cual romantizamos cualquier creación, al punto de sentirnos más que conformes con las mismas. Después de un arduo trabajo en tratar de encontrar mi misión en la vida, se me dio por mirar un segundito hacia atrás, y recordar cuando agarré por primera vez una guitarra, y sentí que la vida era más aroma y naturaleza, que luces y críticas. Asi que allá vamos, caminando y cantando hacia la introspección, desde el lado más oscuro y raro que una vez me conocí.