"Tendríamos cada uno catorce años, poco más o menos, cuando luego de un frustrado amor puberto Amaru me llamó para ir a escucharle uno de los mejores temas que he oído en vivo. Y es que yo le he escuchado tocar y cantar quizá más que nadie; en grabaciones, en su casa, por mensajes de voz, en estudios, por teléfono- sí, por teléfono- , en conciertos –parado a su costado o sentado escuchándole-, en prácticamente todas sus presentaciones antes de que me fuera del país. Claramente sé lo que tiene por ofrecer, y probablemente le entiendo mucho más que cualquier crítico que pueda escucharle un disco o atender una presentación. Y llegaríamos a la misma conclusión. El chico de Cusco es especial. Si no escuchen su dueto Túporaquí Yoporallá."