Escribiendo
Cuando los grilletes
aprietan más de la cuenta,
cuando los amos del mundo
solo quieren
oír su propia voz,
me dejo la garganta en versos
escritos en hojas muertas
para que el viento
los suelte libres
por donde quiera.
Cuando la veo
convertida en clandestina,
esperando frente a una puerta,
a ser admitida,
mirada desde fuera.
Escribo,
y si alguno de mis versos
te roza la piel,
déjalo correr,
que sea tu voz
quien los entregue
de nuevo
al viento.
Aunque llegue el día
en que lo único que nos quede
sea la libertad
de no parecernos a ellos,
seguiré escribiendo.more