Desde pequeño, la música ha sido parte de mi vida. Comencé grabándome en el radio cassette de mi papá, quien siempre me motivó a cantar y practicar con él. Con solo una explicación, entendía y lo hacía mío. A los 16 años, gracias a un amigo del coro escolar, descubrí que podía cantar cualquier canción en los exámenes de música. Eso despertó aún más mi interés. Cada presentación me ganaba un A y los aplausos de mis compañeros, lo que me motivó a escribir mis propias canciones.
Empecé a presentarme en fiestas de quinceañeras, fechas especiales del colegio como días culturales y asambleas de invierno, cantando frente a más de mil personas. Esos momentos no solo marcaron mi camino, sino que también inspiraron a otros a seguir mis pasos.
Hoy, con mi propio sello discográfico, mi misión es clara: transmitir un mensaje limpio y lleno de esperanza. Quiero que a través de mi música, las personas vean lo que Jesús ha hecho en mi vida y cómo mi camino ha cambiado para bien.
— AztroG